MEDEVAC en la Guerra de las Malvinas

El procedimiento MEDEVAC es utilizado en mayor medida en conflictos bélicos, y es conocido con ese nombre en la jerga militar. Desde la antigüedad los ejércitos contaron con equipos de sanidad militar, y ya las legiones romanas contaban dentro de su organización con este servicio. La evacuación de los heridos se realizaba transportándolos a la valetudinarium o enfermería mediante carros, o en angarillas por los camilleros. Este sistema de evacuación no evolucionó demasiado, salvo en la capacitación del personal, los elementos disponibles para la asistencia primaria en el lugar, y los vehículos terrestres motorizados.

La aparición del avión, y sobre todo del helicóptero, es la que marcó un punto de inflexión en lo que ahora se conoce como MEDEVAC, pues además de la reducción en el tiempo de transporte de los heridos permitió que pudiera hacerse desde lugares inaccesibles para ambulancias en vehículos terrestres.

Cuando las fuerzas de ocupación del Ejército Argentino consolidaron sus posiciones en las Islas Malvinas había cuatro mil efectivos que no contaban con atención hospitalaria. Por tal motivo se le ordenó al Director del Hospital Militar de Comodoro Rivadavia (provincia de Chubut) que transportara al personal militar y el material a las Islas para instalar un hospital en Puerto Argentino.

Ya en 1966 se había publicado la Doctrina de Sanidad a ser utilizada en el Teatro de Operaciones, y allí quedó establecida la manera en que debía actuar el Servicio de Sanidad, precisando la misión, organización, capacidades, limitaciones, operaciones y relaciones de los distintos cargos en el comando de determinadas situaciones tácticas. El objetivo primordial del Servicio de Sanidad es mantener la aptitud combativa de las tropas mediante el cuidado de la salud. Para ello debe ejecutar una medicina preventiva, abastecer insumos sanitarios, atender a los pacientes, mantener la sanidad, hospitalización, registro de decesos, evacuación de enfermos y heridos, y hacer inteligencia de sanidad.

El Ejército Argentino en la zona de combate se organizó escalonadamente en Unidad, Brigada, Cuerpo de Ejército y Ejército, y cada comando debía ser apoyado por el Servicio de Sanidad. Para una Unidad constaba de una Sección de Sanidad integrada por un Pelotón Comando de cinco hombres, un Grupo de Instalaciones con diez hombres, un Grupo de Evacuaciones con diez camilleros, un Grupo de Sanidad con diez Enfermeros, y un Pelotón Necrológico de diez hombres que se encargaba de los fallecidos. Para una Brigada el servicio era prestado por la Compañía de Sanidad del Batallón Logístico integrada por un Grupo Comando, una Sección Evacuaciones, una Sección Instalaciones, un Grupo de Abastecimiento y Mantenimiento, y un Grupo de Registro Necrológico. Contaba con seis médicos, un odontólogo, un bioquímico y un farmacéutico, con capacidad para instalar y operar dos Puestos de Socorro. El apoyo de sanidad para un Cuerpo de Ejército se realizaba por medio de los Hospitales Quirúrgicos Móviles y los Hospitales de Evacuación. En la Zona de Comunicaciones estaban los Hospitales Generales y Hospitales de Alojamiento.

El Hospital Militar de Puerto Argentino se organizó con los elementos trasladados desde el de Comodoro Rivadavia, que al ser un Hospital de Guarnición no contaba con algunas de las instalaciones orgánicas de Sanidad, de modo que se transformó en una instalación de sanidad de campaña improvisada. Luego fue reforzado con personal de sanidad y material de las tres Fuerzas Armadas, quedando constituido el Centro Interfuerzas Medico Malvinas, que en junio de 1982 totalizaba 45 médicos (7 cirujanos, 2 neurocirujanos, 1 cirujano vascular, 1 cirujano plastico, 7 traumatologos, 9 anestesistas, 12 médicos clinicos, 1 urologo, 5 médicos generales), 4 bioquímicos, 2 farmacéuticos, 26 enfermeros y 25 soldados. Tenía equipo radiológico, laboratorio de análisis clinicos, seis mesas de operaciones, seis camas para terapia intensiva, cinco camillas de reanimación y para clasificación de heridos, y una capacidad de internación para 70 pacientes, luego incrementada a 146 agregando una tienda de campaña y una casa particular contigua.

Este hospital brindó asistencia sanitaria a todo el personal destacado en las islas hasta el 21 de mayo, cuando los ingleses desembarcaron en San Carlos e impidieron la evacuación desde la isla Gran Malvina. Durante ese tiempo se brindó asistencia a 666 enfermos con lesiones traumáticas y a 1.324 sin traumatismos, en total 1.990, de los cuales 671 fueron evacuados desde las Malvinas al territorio continental. También funcionaron Puestos de Socorro en las islas Gran Malvina y Soledad, ubicados en la retaguardia y cercanos a Puerto Argentino, pues contaban con escaso personal y equipamiento. Para transportar a los heridos en combate se utilizó un helicóptero, y la Fuerza Aérea Argentina evacuó a 264 heridos.

También prestaron servicio en la zona de combate dos barcos adaptados para el servicio hospitalario. El barco Bahía Paraíso, de fabricación argentina, era el más nuevo de la Armada y fue el más importante para el traslado de las islas al continente. Fue equipado con 250 camas de internación, quirófano, laboratorio, radiología, dos puestos para recibir y clasificar heridos, 24 médicos y 50 enfermeros. En la cubierta se hizo un helipuerto para descenso y despegue de un helicóptero Puma SA-330 capaz de transportar ocho camillas y otro helicóptero Alouette III.

El rompehielos Almirante Irízar fue acondicionado como barco hospital y prestó servicio en las cercanías de Puerto Argentino, desde donde trasladaban a los heridos. Cerca de 700 soldados fueron trasladados para su atención desde las islas mediante barcos pesqueros y remolcadores.

Fuente: Dirección General de Salud del Ejército Argentino

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